Muy asociada a los Magos o Místicos, la Alquimia, una ciencia oculta que busca(ba) la transformación de los metales simples en Oro, sigue siendo un misterio de sabios libros polvorientos y enterrados.
La madre de toda Alquimia a nivel humano es la transformación o transmutación interna, o sea cambiar sentimientos, pensamientos o actitudes densas en algo mucho más sutil, como son los sentimientos de Amor, Alabanza, Paz, entre otros.
Puede parecer sencillo entender este fin, pero en la práctica es un proceso muy profundo y complejo. Las transformaciones pasajeras de lo interno son fáciles, es decir cambiar rápidamente por ejemplo de la ira a La Paz cualquiera puede con poco esfuerzo, pero que el cambio sea permanente o para siempre es la verdadera transmutación. Lograr salir de un estado negativo y pasar a un estado de eterna armonía corresponden a una serie de eslabones multidimensionales.
El sincero y profundo arrepentimiento, la contemplación de las causas de todo mal, la compresión de la ley universal que se infringió y cerrar la puerta a todo indicio que acerque al desequilibrio, son algunas aristas que componen la estructura de la Alquimia eterna.
Sólo el Poder y la Fé de transformarse en lo perfecto, con bases en el Amor, trae la capacidad de transformar la materia. El mago, el verdadero Mago, que maneja la materia libremente, es un ser purificado y transformado, rebosante de Amor, Sabiduría y Fé. Cualquier individuo que tenga aparentemente, un poder sobre la materia y no esté purificado internamente, sólo está poniendo a su servicio, a modo de esclavitud a seres elementales inocentes y otros creados con propósitos egoístas; estos magos negros, recibirán por Ley universal la devuelta de sus actos, quedando prisioneros de sus propias creaciones, alargando por vidas tras vidas la comprensión y retorno a los brazos del Padre.
La purificación, la transmutación o liberación interior es el comienzo de cualquier camino de bien, saltarse este paso implica lo que ocurre cuando por ejemplo se construye un edificio con las bases agrietadas.
Quienes en nuestra historia han realizado actos milagrosos de, por ejemplo, Curación espontánea, han sido quienes estaban ya armonizados interiormente; así como también quienes han controlado los elementos, como el agua de los mares o el fuego de los incendios, es porque ya han controlado y armonizado los elementos en sus propios cuerpos.
La Alquimia, magia, milagros o control elemental no deben ser objetivos de vida como expresiones externas, éstos ocurren cada vez que damos un paso en la purificación humana de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones de forma definitiva, desde sus causas.
Gastón Barrientos Sch.