El Ambiente es sencillamente lo que nos rodea. Sin embargo, lo que nos rodea ejerce constantemente una influencia tanto consciente como inconsciente en nosotros; por ejemplo esto lo podemos ver de manera superficial en el color de un habitación, en el orden o desorden de una sala, en las disposiciones de las personas que estén alrededor, en un barrio, en el clima, etc. Pero la transversalidad de aquello llega a niveles insospechados de profundidad.
Poniendo el caso respecto al área biológica, es el ambiente en un cuerpo humano (interior y/o exteriormente), lo que permite la proliferación de gérmenes (virus bacterias, hongos o parásitos), donde el potencial de hidrógeno (PH), el magnetismo biológico, el Chi (o Ki) y otros factores, determinarán el hábitat para lo que ahí pueda vivir y quedarse. Estas condiciones varían a medida que nos afectamos de nuestras propias emociones y pensamientos constantes y de la alimentación principalmente. Podemos pasar la vida atacando gérmenes y nunca se detendrá la guerra, hasta que no cambie el Ambiente de proliferación, con cambios de hábitos serios y completos en lo emocional y mental.
Al mismo tiempo y viendo desde otra arista, también nos encontramos por ejemplo con el tema de las adicciones (como drogas y otros). Quizás el grillete más pesado y firme al momento de quedar atrapado en adicciones es el del ambiente. Cuando los cambios que se desean hacer para purificarse y/o rehabilitarse parecen ser los más concretos y prácticos, en nada terminan cuando no hay un verdadero cambio a nivel de ambiente, al seguir asociado a las mismas personas, causas, maneras o lugares. Ocurre un fuerte jalón, como de elástico, hacia los antiguos hábitos cuando no se aplica la determinación de cambiar de Ambiente.
Estos ejemplos y muchos más son la muestra de que lo que nos rodea, generalmente determina gran parte de lo que vivimos.
La influencia de lo que nos rodea atraviesa cada plano de conciencia humana en el que estemos y cada estrato, por lo tanto es un área de la vida tan importante que no debe quedar nunca como algo secundario, debiendo ir siempre acompañado de cada decisión, observando y analizando lo sustentable de este, en cada aspecto humano. Desde lo estético como algo externo a lo Biosicosocial y a lo Espiritual como lo interno.
Existe una esfera de influencia de vital relevancia respecto a este tema y es el Ambiente en el que vivimos como Raza humana, como colectividad e individualidad espiritual. Este Universo, esta Galaxia, este sistema Solar y finalmente este Planeta, son por excelencia el Ambiente que nos brinda la posibilidad de evolucionar como hijos de Dios. Idénticamente, desde lo externo como en el cuidado de la naturaleza, hasta en lo más profundo o interno que es el amor y respeto hacia todos los seres espirituales de Luz que trabajan aportando bendiciones y armonía para todas las criaturas, incluidos nosotros los humanos, es lo que da la pauta para un reencuentro entre todos los Reinos, llevándonos a vivir el Ambiente más bello y perfecto.
Las actividades Etereo-ecológicas, que consisten en invocar, permitir y sostener corrientes de energías espirituales y cósmicas en cada escenario natural, deben volverse una actividad frecuente entre todos nosotros; la oración, el decreto, la gratitud, entre otras, son herramientas que todos conocen y que al ser aplicadas con convicción y sentimiento, incluso en nuestro hogar o en la ciudad, causan un efecto sanador que beneficia a la humanidad por completo.
Cada uno de nosotros es parte del Ambiente de otro; el instruirse y autocorregirse es parte del Amor, así que certeramente y con propiedad podemos decir felices y en voz alta: «Yo soy el Ambiente perfecto en el cual deseo vivir».
Gastón Barrientos Sch.
Interesante gracias por compartir. Podria ayudar algunas pautas para limpiar y mover energia de los ambientes cotidianos como casa oficina etc.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias por su comentario Amigo.
Somos el poder de actuar en la naturaleza más noble, cada acto cotidiano, cada palabra, pensamiento y sentimiento crean; sostener la pureza, decretar en nombre de Dios, conversar con Él, invocar ángeles, bendecir a los elementales del hogar, entre muchas otras cosas que no requieren adminículos ni rituales estrambóticos, se sostiene por si sola la energía adecuada para comenzar a vivir en el «escenario perfecto».
Y por supuesto, hay formas mecánicas de ayudarse, pero siempre con este piso que le comento. (Para detalles de ayudas mecánicas por interno).
Abrazos!!
Me gustaMe gusta