Presidente de quién?

Pronto se elegirá un nuevo presidente en Chile y en el ambiente político se observan una serie de temas en particular que le importan a muchas personas, temas que han dado que hablar y pensar necesariamente incorporando la espiritualidad y la ética. Frente a esto se han manifestado los candidatos de manera muy clara con sus respectivas posturas.

Sin embargo, existe una fuerte tendencia a identificarse firmemente con algún candidato sólo por estar en comunión con una y sólo una condición que estos presentan, sin estar al tanto de todo el proyecto de gobierno que cada uno de ellos promueve. Al ser una necesidad quizás tan personal la de que se dicte o no una ley en particular, nos quita la atención en hacer el estudio y el análisis profundo del plan completo de quien lo porpone, votando sin pensar en el bien común y poniendo en primer lugar mi necesidad por sobre la de todos sin importar que consecuencias traiga.

Votar por alguien sólo porque un punto de los que propone me acomoda y me identifica es votar sin informarse, tomando una decisión egoísta que no ve ni le interesa qué es lo mejor para el país. Un buen estratega sabe cuando sacrificar una ficha por un bien mayor.

La política perfecta es la política de la compasión, cuando se piensa en todos antes que uno mismo y todos pensando así.
Sea quien fuere el próximo presidente, será el representante de la compasión o el representante de los egoístas.
Está bien en pensar quién es el mejor candidato, pero también es bueno pensar en ser buenos electores, informados y conscientes.

Gastón Barrientos Sch.

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