Grato es saber que no debo
alzar la voz para dirigirme a ustedes
y atravesar barullos de oleaje intenso.
…entre latidos se entienden.
El reinado es claro y conciso,
¡Detengan las obras! El mar fue ya conquistado.
Son las corrientes las que te siguen, reverentes
al paso de un coloso paternal y profundo.
Es tiempo de zarpar en tu boca
hacia puerto de portento sublime,
hacia el sueño del hombre que no es cobarde,
con destino entrañable.
Cuántos son capaces de con sólo
su presencia detener guerras,
de perdonar la mano que clava
el arpón con deshonra,
de llenar con canto
mareas de mácula ácida
antes que salada.
Centinelas de las huellas del mar y la Tierra,
hoy sin duda agradezco despierto
tal solemne atrevimiento.
Se asienta el propósito interno del canto
que detiene el arrastre famélico de
una raza entera por un poco de luz.
Seremos libres juntos y no
de otra manera.
Seremos canto e iremos
corazón adentro navegando el latido sagaz.
¡Seremos fuerza juntos con
marea azul de divina voluntad!
Gastón Barrientos Sch