Nuevamente, en una bella y emotiva actividad etéreo/ecológica de bendición sobre el Lago Llanquihue, pudimos ver cómo se manifestó el gran espíritu del lugar, primero retirando sus aguas de la Orilla al momento de realizar el decreto de gratitud, purificación y liberación e inmediatamente volviendo a su posición natural energizado por el Octavo rayo divino (aguamarina) luego de recibir la ofrenda proveniente de varios lagos de Chile y alrededores.
Se comienza con el proceso de develación de los misterios que el Lago Llanquihue lleva con sigo. Lo que no veíamos se traerá a la luz para el entendimiento de nosotros mismos como raza.
Agradecemos al gran Elohim y señor Deva a cargo de este pequeño paraíso en la Tierra y sus bendiciones.
Bárbara & Gastón
