Pienso

Cualquier sensación del cuerpo distrae y no sólo lo que llega, sino también lo que se queda. Cualquier enfado y falta de Dios deja amargo el tronco. Demasiada atención en uno mismo impide o dificulta la atención en el resto del universo. Pensar en lo que me importa sólo a mí es limitación por donde se le piense.

Ser un pensador es no ser una personalidad ni una comprensión individual, es acariciar lo que ya es, sin inventar. La fluidez de la vida y sus meandros es el pensamiento de excelencia sobre todo pensamiento, que al individualizarlo imita la corriente mayor con ideas infantiles de lo que intentamos determinar como distinto a lo falso.

Llega a ser una osadía dejar de lado y soltar los cabos de un manantial tan manoseado que adorna los barrotes de alguna nueva cárcel mental menos incómoda. La recompensa susurra al oido y al alma entera.

El pensador de la montaña horada la vida plena y lo que no le pertenece, no se necesita a si mismo para escalar ilusión y mirar todo desde lo alto, donde se mira sin ojos privados. Su camino es extinguirse en el pensamiento mayor, donde libre de sorpresa es encendida la llama completa del cirio interno, surgiendo así vida en cada idea y sentimiento que florezca desde el pecho.

Los pensamientos efecto de alguna sensibilidad bailan otra melodía, distinta que el pensamiento causal que da y baña la vida. Algunos pilares del templo universal atraviesan cualquier queja del hombre y permiten navegar entre imperfección con ritmo perfecto a la vela sin viento a favor o en contra.

Hay dos maneras de no pensar, estando embelesado por lo humano (desde lo que viene y desde lo que se queda) y estando absorto en la vida y su mente extensa, donde el alma madura como fruto cósmico hacia la única trascendente belleza.

El más alto pensador no es el más elevado humano, aunque use de escalera lo más elevado del humano. Si su camino es correcto pronto dejará de pensar pasando a ser célula del tejido magno.

El pensador es un tipo de ilusionista que se da espectáculos a sí mismo y luego trata de descubrir sus propios trucos, a veces sin importarle que desde el pensamiento se generen realidades pasajeras que afectan otros caudales.

Pensar es poner en el cuarto de ensayo la voluntad, con el peligro de quedar encerrado y enredado entre sus cordones de tibia proyección de humano.

El pensador transforma y da sentido a la antigua frustración de no saber dónde vive y de olvidar que ese mundo es él mismo. Algunos van descubriendo puertas hacia fuera del universo, otros saltan ventanas adentro cayendo al sótano de escombro polvoriento. También hay quienes recorrieron entre otros sus propias ilusiones de sociedad. Algunos se sublevaron y otros se rindieron al agobio incierto.

Se formó un pueblo nuevo, de pensadores y sabios, pero sobre todo de buscadores de lo que tenían más cercano.

Gastón Barrientos Sch

2 comentarios sobre “Pienso

    1. Así de egoísta puede llegar a ser un poema, que habla en su propio idioma, sin preguntar si quiera si alguien lo escucha…
      Gracias por comentar!

      Esto trata del pensamiento humano y cómo se pone su propio techo para impedir conectar con la mente universal.

      Abrazos.

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