¿Estás realmente despierto?

Te contaron de niño que la naturaleza dormía, y al ver que estaba quieta llegaste a creer que la piedra, el árbol y la montaña no podían sentir, solo estaban para arrojar, cortar y conquistarlas, mas nunca fue cierto, siempre ha estado despierta, activa, lúcida y obediente por siglos y ciclos, antes de tu llegada y después de tu salida. Guiada por el eterno pentagrama de luz, componiendo la sagrada sinfonía de la vida. 

Solo fuiste tú quien olvidó, el que se durmió, el que alberga con nostalgia en el pecho volver a participar del reino con su canto de naturaleza humana. 

¿Dónde está tu espíritu, tu inmortal, tu eterno, tu verdadero amor?.
Vestido con trozos de existencia, el ego envuelve bajo siete capas al fuego de tu corazón divino que tiene una sola razón de ser, dar amor en cascadas libres, fértiles y envolventes a tu propia alma desesperada de inagotable deseo por ser 

bañada y rebosada por su amado, pero en este largo sueño de cada existencia sólo encuentra gotas de efímeros inventos placenteros hechos de sufridos recuerdos que el ego/mente construyen para ti, obedientes a tu palabra que a fuego graba en la tierra de los sueños, en este “nunca jamás” del sufrimiento del cual no saldrás mientras recreas el sueño en el sueño, tu propio engaño, de que estás despierto, que el amor esta fuera de ti y debes encontrarlo. 

Eres libre de despertar pero primero debes asumir amorosamente que estas soñando. Lo que viene después, es la plenitud que tanto estás anhelando… 

Un abrazo desde la ciudad de la luz.

Bárbara Blachet A.

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