…..En Mi capacidad de «Jardinero Cósmico» frecuentemente «siento» la incomodidad de las pequeñas raíces y bulbos debajo de la tierra en su período de crecimiento, al tiempo que parecen avanzar y empujarse unos a otros en su afán por crecer y expandirse; pero luego también «siento» su gozo y felicidad individual cuando finalmente sus pequeñas cabezas aparecen sobre la tierra dura y ellos «ven» su razón de ser. Igual ocurre con la conciencia humana. Algunas veces los seres humanos se preguntan y se rebelan por la posición en que la vida los ha colocado, sin comprender que un «Jardinero» sabio y amoroso está revoloteando sobre ellos, pendiente de sus «dolores de crecimiento» y regocijándose cuando ellos vislumbran siquiera una pequeña porción del Plan Divino Cósmico.
El Mahachohán.